Me agobié la ostia. Pa empezar, la gente iba muy mal vestida. La peña pretende ir de noche o fiesta, y se pone lo más vaporoso que tiene en el armario, y que suele ser casi siempre, un vestido de verano. Al que le calzan botas o zapatos de invierno y además, de los malos. Peinados de peluquería excesivos y ropa de quiero y no puedo. Insoportable para mi Luna en Libra.
La media de edad es de unos 25. Al sentarnos ya había un porcentaje elevado de gente borracha. Porque en eso consisten estas cenas, en ponerse ciego y hacer el indio, porque son todos de un marchoso que te cagas. Eso y pillar cacho. Y también despellejar. Estas reuniones son la fuente donde el marujeo saca tema para criticar para todo el año. La mesa de atrás era especialmente ruidosa. En general el sitio tenía una acustica pésima. Mucho ruido de fondo que mi sordera no tolera. Solo bebí vino tinto. Estaba riquísimo. Era un Rioja noséque crianza. No sé si bueno o malo, pero era mi tipo. No me apeteció beber nada más en toda la noche.
Hubo sorteos tras la cena. No me tocó nada. Había Dj, bueno, por llamar algo al tipejo obeso que ponía música. No hubo sorpresas. Rumba, salsa, Shakira, alguna chorrada local, un momento AC/DC y lo demás "a mover la colita". No faltó Grease, of course. Y por supuesto, Yandel y su puta madre, que para no faltar a mi costumbre, fueron los que me animaron a pirarme a eso de las cuatro de la mañana.
Bueno, supongo que este evento no tiene tanta importancia, pero para mi ya estuvo bien. Paso de mortificarme un segundo más con este tema. No me gusta salir. No sé divertirme. No me gusta bailar. No me gusta estar de pie. No me gusta que me empujen. No me gusta no enterarme de nada de lo que me dicen porque estoy medio sorda. No soy marchosa y estoy harta de sentirme acomplejada por ello. Así que acepto y asumo de una puta vez, que soy un ser aburrido. Ya estoy muy mayor para este tipo de pajas mentales.
A cascala.